No hubo sorpresas. El punto central del acuerdo que firmaron ayer Cristina Kirchner y Lula da Silva para reforzar la relación entre la Argentina y Brasil fue la eliminación del dólar en las operaciones comerciales bilaterales a partir del 3 de octubre. Desde ambos gobiernos lo presentaron como el primer paso hacia la mucho más ambiciosa creación de una moneda común. El llamado “convenio del sistema de pagos en moneda local” significa que las empresas que lo deseen podrán liquidar sus exportaciones en pesos y reales. Esto, se subrayó, abarataría el costo de las transacciones y facilitaría el acceso al comercio exterior de las pequeñas y medianas empresas. Las compensaciones por las diferencias en el tipo de cambio estarán a cargo de los Bancos Centrales de ambos países Para poner en marcha el nuevo sistema está previsto realizar un acto especial en Buenos Aires. Poco después, durante su discurso en el Palacio de Itamaraty, Cristina llamó a trabajar “de una manera fuerte y decidida en las asimetrías pendientes”. Sucede que, este año, el flujo comercial entre la Argentina y Brasil llegará a 30 mil millones de dólares, pero la Argentina tiene un déficit en la balanza de casi 3.500 millones.Más allá del acuerdo por la eliminación del dólar, la declaración conjunta que firmaron ayer Cristina y Lula tiene muchas más buenas intenciones que anuncios concretos. “Reiteraron su convicción de…”, “Manifestaron su satisfacción por…”, “Instruyeron a…” , “Saludaron…”, “Destacaron…”, son algunas de las fórmulas que se repiten en el documento. Los dos presidentes se encargaron de resaltar también el acuerdo de cooperación que firmaron el brasileño Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y los argentinos Banco Nación y BICE para financiar proyectos de infraestructura binacionales. En esa misma línea, y luego de ratificar la intención de los dos países de impulsar políticas comunes en el área energética, se fijó un plazo de 24 meses para terminar los estudios y lanzar la licitación de la central hidroeléctrica binacional de Garabí.A partir de los acuerdos, pero sobre todo de los gestos entre los dos presidentes, se intentó mostrar los avances de la relación bilateral y dar por superadas diferencias recientes, como los tironeos por la provisión de gas boliviano o el cruce de reproches por el fracaso de la Ronda de Doha. “Estoy muy contenta, estamos profundizando la vinculación del Mercosur”, declaró la Presidenta poco antes de subirse al avión para regresar a la Argentina. Y contó que había hablado con Lula de la “pronta incorporación de Venezuela al Mercosur para cerrar la integración energética”. Fuente: TendenciaEconomica |
martes, 16 de septiembre de 2008
Argentina y Brasil piensan en moneda común
Etiquetas: Argentina
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